«La llegada de la Mater a la Ermita el 10 de julio no es coincidencia, es un llamado a la renovación y a un mayor compromiso con la misión de llevar el mensaje de Schoenstatt al mundo.»
«La llegada de la Mater al Hermitage el 10 de julio no es una coincidencia, es una llamada a la renovación y a un mayor compromiso con la misión de llevar el mensaje de Schoenstatt al mundo. «
10 de julio 2023
Queridos misioneros:
En medio de todas las bendiciones y alegrías que han acontecido en relación con la conquista de la Ermita y la llegada de la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt, es evidente que Dios y la Mater han estado actuando sobremanera y guiando cada paso del…
10 de julio 2023
Queridos Misioneros:
En medio de todas las bendiciones y alegrías que han tenido lugar en relación con la conquista de la Ermita y la llegada de la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt, es evidente que Dios y la Mater han estado sobreactuando y guiando cada paso del camino.
Cada detalle parece estar cuidadosamente orquestado por la Divina Providencia. Estas «Diosidencias» nos invitan a reflexionar sobre el amor y el cuidado personal que Dios y Madre tienen por Su pueblo.
En primer lugar, podemos ver cómo Dios y la Madre han ido respondiendo a los esfuerzos y sacrificios que se han hecho para conquistar la Ermita.
Cada acto de amor ofrecido en el Capital de Gracias, las Misas de Renovación de nuestra Alianza de Amor con María el 18 de cada mes, la coronación de Mater como «Reina de la Ermita» y después como «Reina de la familia STB», cada Rosario, cada peregrinación realizada han sido encontrados y acogidos
Su llegada el día en que los Misioneros CVP se reúnen en la Ermita para rezar el Santo Rosario, conmemoración de la primera misa del Padre Kentenich, es un signo claro de su presencia y bendición.
Además, la visita de la Mater Peregrina Auxiliar, que viene de Santa María, Brasil y trae consigo la Bendición del Padre fundador José Kentenich.
La llegada de la Mater a la Ermita el 10 de julio no es una casualidad, es una llamada a la renovación y a un mayor compromiso con la misión de llevar el mensaje de Schoenstatt al mundo.
Nos invita a seguir construyendo un lugar de encuentro y de oración donde se pueda experimentar la presencia de la Madre y donde Su amor y Su gracia puedan transformar vidas.
Estas bendiciones y alegrías nos muestran que Dios y la Madre están presentes en nuestras vidas, ocupándose de cada detalle y actuando en nuestra historia.
Se nos anima a confiar en Su amor y providencia, a seguir perseverando en la fe y a ser testigos vivos de Su amor en el mundo.
Que estas experiencias nos inspiren a vivir con gratitud, entrega y alegría nuestro apostolado, sabiendo que Dios y la Madre están a nuestro lado, guiándonos y sosteniéndonos en todo momento.
Ella es la gran misionera, Ella obrará milagros!.
Verónica González Misionera MTA








