{"id":18315,"date":"2024-09-15T06:49:51","date_gmt":"2024-09-15T10:49:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/entrega-especial-3\/"},"modified":"2024-09-15T06:49:51","modified_gmt":"2024-09-15T10:49:51","slug":"entrega-especial-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/entrega-especial-3\/","title":{"rendered":"Entrega especial"},"content":{"rendered":"<p>\u2666\ufe0fEntrega especial 15 de septiembre, aniversario del regreso del Padre Kentenich al Padre Eterno. \ud83c\udfa5https:\/\/youtu.be\/k6JfO4ZwwDE Saludo a la Familia de Schoenstatt reunida con motivo del D\u00eda de los Cat\u00f3licos Alemanes (Katholikentag), Essen, 7 de septiembre de 1968 Ya en fecha muy temprana, nosotros, los schoenstattianos, nos fijamos como Familia el ideal de esforzarnos para que (como dice la Segunda Acta de Fundaci\u00f3n) \u00abseamos dignos de cooperar en el advenimiento de un tiempo en el cual la Iglesia cante con raz\u00f3n: &#8216;Omnes haereses -etiam antropologicas- tu sola interemisti in universo mundo&#8217;. T\u00fa has vencido tambi\u00e9n las herej\u00edas antropol\u00f3gicas de la Modernidad y generado un nuevo orden de la sociedad cristiana\u00bb. A trav\u00e9s de nuestra alianza de amor con la MTA, desde 1914, a\u00f1o tras a\u00f1o, progresivamente, nos comprometimos con la consigna: \u00abCon Mar\u00eda, alegres en la esperanza y seguros de la victoria, hacia los m\u00e1s nuevos tiempos\u00bb. A lo largo de todos estos a\u00f1os que han pasado nuestra mirada se ha dirigido continuamente hacia la ribera de los m\u00e1s nuevos tiempos para el mundo y la Iglesia. Sabemos que, a causa de esta orientaci\u00f3n, no fuimos comprendidos durante mucho tiempo por c\u00edrculos de Iglesia que se orientaban siempre demasiado unilateralmente por la vieja ribera de los tiempos. Nuestra alianza de amor compromet\u00eda a ambos aliados. Nosotros quer\u00edamos entregarnos por completo a Mar\u00eda, dejarnos educar por ella. Y ella, la gran Educadora del pueblo y de las naciones, se oblig\u00f3 a atraernos hacia s\u00ed desde su Santuario a fin de educarnos como instrumentos aptos en sus manos para la cristificaci\u00f3n mariana del mundo venidero para gloria del Padre. Sabemos c\u00f3mo ambos aliados cumplieron su tarea. Todos nosotros lo hemos experimentado en mayor o menor medida. Desde su santuario ella no solo se ha revelado como gran misionera que continuamente realiza milagros de transformaci\u00f3n interior, de fecundidad apost\u00f3lica y de arraigo, sino que, tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de las diversas ramas de la Familia, se ha mostrado como brillante reformadora de la sociedad humana en peque\u00f1a escala y como capitana en la lucha por Cristo y contra todos los poderes diab\u00f3licos. A lo largo de m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os hemos experimentado, como fruto de la mutua alianza de amor, la significaci\u00f3n, envergadura y fecundidad de la consigna dada. Por eso no nos resulta dif\u00edcil repetirla con gran calidez y tomarla como norte en los pr\u00f3ximos cincuenta a\u00f1os, a despecho de todas las corrientes revolucionarias que hay en el mundo y en la Iglesia, y comprometer vida y cuerpo por ella. A comienzos de la segunda mitad del siglo queremos repetir a nuestra manera y con el mismo fervor lo que Max Brunner declar\u00f3 solemnemente a comienzos de los primeros cincuenta a\u00f1os: \u00abAve, Imperatrix, morituri te salutant!\u00bb. As\u00ed como por entonces los primeros miembros de la Familia juraron la bandera como expresi\u00f3n de su consagraci\u00f3n o de su alianza de amor con las palabras: \u00abEsta es la bandera que he elegido: no la abandonar\u00e9, se lo he jurado a Dios\u00bb, as\u00ed tambi\u00e9n queremos hacerlo nosotros espiritualmente. Y, como ellos, esperamos escuchar la respuesta de nuestra aliada: Este es el instrumento que he elegido. No lo abandonar\u00e9, se lo he jurado a Dios. Este juramento vale para la Familia en su conjunto y para cada uno de sus miembros. Con esta actitud caminamos hacia el oscuro futuro. Lo hacemos con la consigna: Con Mar\u00eda, alegres en la esperanza y seguros de la victoria, hacia los m\u00e1s nuevos tiempos. En la medida en que ardamos por ese lema, no descansaremos hasta que todas las personas que amamos y queremos, dentro y fuera de la patria, se unan en esa misma consigna. Entonces todos podr\u00e1n repetir tambi\u00e9n junto con nosotros: Creo firmemente que jam\u00e1s perecer\u00e1 quien permanezca fiel a su alianza de amor. (Texto extra\u00eddo del mensaje escrito por el P. Kentenich a la Familia de Schoenstatt el 7 de septiembre de 1968, ocho d\u00edas antes de su partida a la casa del Padre celestial, recogido en el Tomo XVII de Propheta locutus est. Conferencias y alocuciones del P. Kentenich, en sus tres \u00faltimos a\u00f1os de vida, Berg Sion, 2000, 163 &#8211; 168.) https:\/\/youtu.be\/k6JfO4ZwwDE?si=JDw43xF3_zdYvPc3<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/youtu.be\/k6JfO4ZwwDE?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR2K6SWWvjwDXD7WSvoWBgXZpJLFOx_s3OCR2m8jexhaBbeq25OQXBcs2Gk_aem_Nk6ZwFrde9zCu90Rg3D4Og\"><img decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/5144671648135221179\"><\/a> <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/youtu.be\/k6JfO4ZwwDE?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR2K6SWWvjwDXD7WSvoWBgXZpJLFOx_s3OCR2m8jexhaBbeq25OQXBcs2Gk_aem_Nk6ZwFrde9zCu90Rg3D4Og\"><a href=\"https:\/\/youtu.be\/k6JfO4ZwwDE?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR2K6SWWvjwDXD7WSvoWBgXZpJLFOx_s3OCR2m8jexhaBbeq25OQXBcs2Gk_aem_Nk6ZwFrde9zCu90Rg3D4Og\">20 de septiembre funeral del Padre Jos\u00e9 Kentenich.<\/a><\/a><\/p>\n<p> <br \/>\n<br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/100064539712426\/posts\/934479212046727\">Fuente<\/a>  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2666\ufe0fEntrega especial 15 de septiembre, aniversario del regreso del Padre Kentenich al Padre Eterno. \ud83c\udfa5https:\/\/youtu.be\/k6JfO4ZwwDE Saludo a la Familia de Schoenstatt reunida con motivo del D\u00eda de los Cat\u00f3licos Alemanes (Katholikentag), Essen, 7 de septiembre de 1968 Ya en fecha muy temprana, nosotros, los schoenstattianos, nos fijamos como Familia el ideal de esforzarnos para que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17278,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","footnotes":""},"categories":[116],"tags":[],"class_list":["post-18315","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-y-actualizaciones","category-116","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18315\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.schoenstatttampabay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}